Queman las calles dolor en mano, gritan piedad y consuelo.
Buscan tripas llenas de hipocresía .
Desgarran sus pies en el asfalto a los pies del podio,el pueblo, los "paletos pasteleros" que pagan sus manjares, su ambrosía hecha a sus espaldas.
Reclaman el aire, el agua, la lluvia y el viento; a la tempestad herida que se lleve sus templos, destapando a las putas, los bastardos, los herederos que siguen sus pasos y besan su suelo.
Se clavan los puñales en el pecho los santos del pueblo esperando llegar al Olimpo a reclamar su sueldo que ya no es dinero, que son condolencias que los Dioses pagarán con sus dedos entre clavos gimiendo y llorando.
Que es venganza lo que anhelan porque les han robado sus derechos y a sabiendas de que no obtendrán consuelo les arrancan el pellejo para ahora sí mirarse al espejo odiándose por la muerte de aquellos que les hicieron vivir en el infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sorvitos de esencia del ayer.