viernes, 10 de octubre de 2014

Ahora callo.
Oí que si no tienes nada que decir te calles, y eso hago. Silencio todo lo que podría decir y miro.
Miro la lluvia, aspiro la humedad, me mojo, y espero a que pase.
Miro tus ojos y me callo; a veces te beso, porque al final es eso todo lo que quiero decir.
Te escucho, te rozo, te abrazo, te muerdo,te miro y eso es todo lo que digo, porque las palabras siempre mienten o nunca son lo suficientemente veraces.
Ahora callo.
Me tapo la boca con las manos y dejo que seas tú quién me digas, y así tan solo tendré que asentir, para que después sean mis manos y cuerpo quienes te cuenten mi verdad y si dudas, yo seguiré callando, pero mis ojos hablarán por mi.

1 comentario:

  1. Increíble. Yo misma me he sentido así no hace poco, y es horrible verse desde fuera tan pequeña e insignificante ante un silencio y unos gestos.

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Sorvitos de esencia del ayer.