Nunca vi tan bonito Madrid como a tu lado, ni supe lo que es decir la verdad y besar tan solo con que te miren.
Me he perdido en muchos ojos pero los suyos suenan a todo lo que siempre quise.
Me aseguro, ahora, después de haberte perdido y habernos vuelto a encontrar que la paz que perdí conmigo es porque solo la he podido encontrar junto a ti.
Amor, no sabes cuanto te he echado de menos. A ti, a tu boca, a tus ojos, a tu forma de ver el mundo queriéndotelo comer y hacerme sentir que si abro la boca podría comérmelo contigo al mismo tiempo que te como a ti.
martes, 30 de septiembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sorvitos de esencia del ayer.