jueves, 24 de octubre de 2013

Quiero follarte lento, mirándote a la cara.

Un día de estos, -ya que no tienes carita de tonto- espero que recuerdes como te besaba bajo la lluvia, como recorrimos semáforos en rojo y la cara de tonta que se me ponía cuando me empezabas a mirar.
Ahora llegan otros planes para verano, ya no hay camino de Santiago.
Y en esta revolución voy yo sola agarrada de mi mano, y ahora solo aprieto fuerte al viento, que no quiero que se vaya, como se fueron nuestras miradas, los recorridos de nuestras lenguas atrapadas.
Toledo sabrá -para mi- diferente; por Madrid no vuelvo, que me pongo triste y se hace fea mi cara y los semáforos ahora me los salto y ya no vuelvo a cenar de madrugada; olvido buscar a nadie en mi cama y si me voy es para que no haya mañana.
Granada se volverá fría y seguro que llueve en Diciembre -no sé muy bien si será en mi habitación o en la ventana-.
Ya que todo se acaba lo acabamos con una sonrisa, con silencios, sin despedidas trágicas en las que dices todas esas tonterías que debiste decir en su momento y reímos esperando encontrarnos de aquí a unos años estando de otras manos enganchados.

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Sorvitos de esencia del ayer.